Moscú enfrenta ataque ucraniano con drones a “gran escala”
Un masivo ataque con drones ucranianos penetró las defensas rusas y logró impactar en la noche contra un complejo de refinerías en el sureste de Moscú, ya atacado el lunes, provocando varios incendios.
«Las fuerzas de defensa aérea continúan repeliendo un ataque a gran escala. Varios drones lograron alcanzar la MNPZ», una gran refinería en Moscú, publicó el alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin, en la plataforma de mensajería Telegram.
Según el alcalde, «se están tomando medidas para lidiar con las consecuencias», sin precisar si la instalación industrial sufrió daños. Posteriormente, agregó que la defensa aérea rusa había destruido 52 drones.
Zelenski confirma ataque
El presidente ucraniano confirmó el ataque en su cuenta de X, desde Bruselas: «La pasada noche, nuestras acciones de larga distancia alcanzaron de nuevo la región de Moscú. Por segunda vez esta semana, ha sido golpeada la refinería de petróleo de Moscú», escribió Volodimir Zelensk.
El líder ucraniano ―que llegó anoche a la capital de la UE procedente de Évian, la localidad francesa donde participó en la cumbre del G7, para reunirse con los dirigentes belgas y con los máximos representantes de la OTAN― publicó con su mensaje un vídeo que muestra la refinería en llamas y cubierta por una gran capa de humo.
Alerta en el aeropuerto de Sheremétievo
El ataque provocó la activación de una alerta aérea en uno de los principales aeropuertos de Moscú, el de Sheremétievo, que luego fue levantada, según la terminal aérea.
Este ataque ucraniano se produce mientras el presidente ruso, Vladimir Putin, recibe desde el miércoles por la noche a líderes asiáticos para una cumbre de dos días entre Rusia y la ASEAN en Kazán, en el centro del país.
El martes, otro ataque ucraniano con aeronaves no tripuladas contra la misma refinería MNPZ, que cubre más de un tercio de las necesidades de combustible de la capital rusa, provocó un incendio y daños.
Ataques mutuos diarios
Rusia lanza ataques casi diarios contra Ucrania, con drones y misiles, desde el inicio de su ofensiva en febrero de 2022.
A su vez, Kiev intensificó los últimos meses sus ataques contra territorio ruso, dirigidos en gran parte a instalaciones de crudo y centros exportadores, en busca de impedir que reciba ingresos por la venta de hidrocarburos, con los cuales financia la guerra.
La estrategia ucraniana busca debilitar la economía rusa y limitar su capacidad para sostener el esfuerzo bélico, lo que podría tener implicaciones significativas en el equilibrio de poder en la región.
Además, estos ataques aéreos han generado preocupación en la comunidad internacional sobre la escalada del conflicto y su impacto en la estabilidad global.
Impacto económico y estratégico de los ataques a refinerías en Moscú
Los recientes ataques ucranianos a refinerías en Moscú, como la MNPZ, no solo tienen un impacto inmediato en la capacidad de producción de combustible de la capital rusa, sino que también revelan una estrategia más amplia de Kiev para afectar la economía y la capacidad militar de Rusia. La refinería atacada es crucial, ya que cubre más de un tercio de las necesidades de combustible de Moscú. Según expertos en energía, la interrupción de estas instalaciones podría llevar a una escasez de combustible y aumentar los precios en un contexto ya tenso por las sanciones económicas internacionales.
Por otro lado, analistas políticos señalan que estos ataques también tienen un componente simbólico importante. Al ocurrir mientras el presidente Vladimir Putin se reúne con líderes asiáticos en Kazán, ponen de relieve la vulnerabilidad de Rusia ante ataques en su propio territorio y en momentos políticamente sensibles. Además, estos ataques refuerzan la narrativa de que Ucrania está dispuesta a tomar medidas significativas para defenderse y contrarrestar la agresión rusa, incluso extendiendo su alcance a territorio enemigo.
Desafíos para la defensa aérea rusa
La efectividad de los drones ucranianos para penetrar las defensas aéreas rusas plantea interrogantes sobre la capacidad de Rusia para proteger su territorio. A pesar de que el alcalde de Moscú reportó la destrucción de 52 drones, el hecho de que varios lograran impactar en objetivos estratégicos muestra debilidades en el sistema de defensa. Expertos en defensa aérea destacan que la tecnología de los drones, especialmente su capacidad para volar en enjambre y saturar sistemas de detección, plantea nuevos desafíos para las fuerzas de defensa aérea.
