Es oficial, el Blu-ray ha muerto: un solo país representa el 90% de la demanda mundial de discos

Es oficial, el Blu-ray ha muerto: un solo país representa el 90% de la demanda mundial de discos

El Blu-ray, uno de los formatos más importantes para el almacenamiento de vídeo en las últimas décadas, se acerca a su desaparición.

La reciente decisión de Sony de poner fin a la producción de grabadoras, sumada a la retirada previa de otras marcas como Regza, confirma un cambio de ciclo que ya parecía inevitable.

Este anuncio ha generado incertidumbre entre los usuarios, especialmente entre aquellos que aún conservan grandes colecciones físicas.

Según explican desde tiendas especializadas, los últimos modelos disponibles se venderán hasta agotar existencias y no serán repuestos.

Este movimiento no afecta únicamente a los dispositivos, sino también a los propios discos Blu-ray, que han dejado de fabricarse en algunos casos, provocando compras anticipadas por parte de usuarios habituales.

Algunos coleccionistas reconocen poseer cientos de discos y varios reproductores para asegurarse de no quedarse sin acceso a sus contenidos.

Sin embargo, el problema no radica tanto en la durabilidad del formato como en su futuro. Según expertos, un disco Blu-ray puede conservarse entre 30 y 50 años si se mantiene correctamente. El verdadero riesgo es la desaparición de los dispositivos capaces de reproducirlos.

Cada vez es más difícil encontrar lectores, incluso para ordenadores, donde las unidades ópticas han dejado de ser habituales. A esto se suma que los fabricantes de lectores externos también han anunciado la interrupción de su producción.

La principal causa de su declive es la expansión de las plataformas de streaming, que han transformado por completo el consumo de contenido audiovisual. Ver películas o series bajo demanda ha reducido la necesidad de almacenar contenidos en formato físico.

Hay otro factor clave que explica su declive: el hábito de grabar programas de televisión, muy popular en Japón. Según los expertos, este país concentraba el 90 % de la demanda mundial de grabadoras Blu-ray, impulsado por una cultura de colección y archivo.

En el resto del mundo, donde las reposiciones televisivas y el acceso digital han sido más habituales, nunca se desarrolló la misma necesidad.

Aunque el soporte técnico seguirá disponible durante un tiempo, el futuro del Blu-ray está claramente definido. Más que una desaparición repentina, se trata del cierre de una etapa en la evolución del consumo audiovisual.

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